Uno de los propósitos de esta actividad, fue el de mostrarles a los profesores la importancia de tener un propósito en sus vidas
El primer sábado del mes setiembre, se decreto como Día Nacional de la Biblia
Proyecto dirigido a las personas que desean involucrarse en la difusión de la Palabra de Dios con una contribución mínima de $20 dólares anualmente; con el objetivo de producir y distribuir gratuitamente Biblias y otros materiales bíblicos a las personas más necesitadas. Además con su contribución usted podrá disponer de los siguientes beneficios:
Testimonio
Fausto Ramírez Rodríguez
72 años
San Cayetano
Desde ya hace varios años atrás, don Fausto, ha dedicado su vida al evangelismo aprovechando cualquier ocasión y lugar para llevar las buenas nuevas tanto en las calles o en los buses como en las funerarias y clínicas; pero fue sino hasta hace aproximadamente 7 años que una inquietud en su corazón le motivó a empezar a entregar tratados de la Sociedad Bíblica como otra forma de hacer llegar las buenas noticias de la Palabra de Dios a las personas que necesitaban una respuesta en sus vidas "...es una buena manera de dar la Palabra… excelente programa… yo hago la lucha para que la gente lea la Biblia, lea los tratados y acepte a Jesús... el fin de los tratados es promover la lectura de la Biblia" nos expresa don Fausto en sus propias palabras. A lo largo de este camino recorrido ha visto a muchas personas entregar su vida a Cristo a través de las diferentes actividades evangelísticas realizadas en diferentes zonas del país por parte de la iglesia a la que asiste y por medio de los tratados que se les entregan en ellas; aunque en otras ocasiones, por causa de llevar el mensaje de la Palabra de Dios "me han echado de allí…me han llamado vago" nos cuenta don Fausto…aun así, los obstáculos en el camino no lo detienen de ser un portador del mensaje que cambia vidas porque él mismo ha sido testigo del cambio producido en su vida gracias a la Palabra de Dios y eso es, justamente, lo que anhela compartir con otros, para que ellos reciban el conocimiento de la verdad en sus corazones y tengan también una experiencia personal con Dios, tal y como él, así la ha tenido.


En Costa Rica, alrededor de un millón de personas viven en la pobreza. Muchos de ellos son extranjeros, y un alto porcentaje tiene poco estudio formal.